América Latina padece “reformitis” educativa

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VIAA

Derivadas de la crisis financiera de la década de los setenta, América Latina ingresó a un proceso de reformas educativas, impulsadas principalmente por organismos internacionales como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), aseguró el especialista en educación internacional Virgilio Álvarez Aragón.

De las cosas que cambiaron con dos generaciones de reformas educativas, la primera de los años 80 a los 90 y, la segunda de los 90 al 2010, el especialista destacó un cambio de visión en los sistemas educativos hacia un aspecto mercantil; lo que se ha buscado es que la escuela se desarrolle como un centro de capacitación para el trabajo, sin que esto haya logrado acotar las brechas de desigualdad en la región.

Con estas dos generaciones de reformas, la educación comienza a ser objeto de trabajo de economistas e ingenieros, es por ello que los secretarios o ministros del ramo, no provienen del mundo de la educación sino de las cúpulas políticas o económicas, reconoció Álvarez Aragón.

En los últimos 30 años y de manera permanente, se han hecho cambios en los contenidos del sistema educativo, con el propósito de adaptar la escuela a los nuevos fines educativos, la productividad.

Ya no es el niño el usuario de la educación sino los padres de familia, por lo que se promueve su participación y se incluye al mercado. En consecuencia, el maestro se convierte en un actor más del sistema educativo y se convierte en un costo para el mismo.

“Ganan mucho y son unos vagos”, es el nuevo discurso que se esgrime sobre los trabajadores de la educación, por lo que se promueven nuevos mecanismos de contratación, aseguró el experto, en su conferencia magistral ofrecida en la Universidad Autónoma Metropolitana, unidad Xochimilco.

Los grandes asuntos de las reformas

En la primera generación de reformas (años 80-90), se promueve una reorganización de la gestión, la cual tiende hacia la “municipalización”; se busca un mayor control de la organización magisterial, lo que resulta relevante, ya que en toda América Latina “los sindicatos magisteriales son los más fuertes, así como los más difíciles de tratar políticamente y también los más corruptos; esto se debe a la fuerza social que tienen a través del control de los maestros”, aseguró Álvarez Aragón.

Además de ello, se produce una racionalización del financiamiento, surge una tercerización de servicios, es decir, crece la educación privada. La educación se empieza a ver como mercancía y ya no sólo el Estado puede ofrecer este servicio.

Asimismo, se logra ampliar la cobertura, principalmente en Educación Básica, se hace énfasis en la profesionalización, y se amplia el tiempo de formación de los maestros.

En la segunda generación (años 90 a 2010), la que algunos investigadores llaman “el efecto PISA”; se sube al discurso público el tema del mejoramiento de la calidad, lo que provoca una nueva revisión del currículo, se hace énfasis en el dominio de la matemática; y en contra parte, se descuida a las humanidades y la estética.

Aunado a ello, toman mayor fuerza las mediciones internacionales comparativas, se hace énfasis en la carrera de los docentes. Estas reformas, aseguró Virgilio Álvarez, no son una moda, “sino una época y una forma de pensar la educación”, dijo.

  • Somos un mundo más escolarizado
  • Se amplio la cobertura
  • Se redujeron las diferencias de género, (lo cual fue una consecuencia no buscada)
  • En algunos países se redujo la exclusión étnica,
  • Se han mejorado las remuneraciones docentes, en el mundo

Las ausencias de las reformas

Si bien hubo cambios en los sistemas educativos con las dos generaciones de reformas educativas, también estas han dejado cosas por modificar, algunas de ellas son: la marginación de la formación ciudadana, se produjo una perdida de la solidaridad, y se exacerbó la competición individual. También, la educación se mercantilizó y dejó de concebirse como un derecho

Aunado a ello, la escuela se ha visto imposibilitada para reducir las desigualdades (más bien se acentúan, y la escuela funciona como mecanismo para legitimarlas); se da una ausencia de proyecto de Nación, lo cual sucede también en países como Bélgica y Francia, explicó el académico.

El Futuro inmediato

De acuerdo con Virgilio Álvarez, vendrán reformas de tercera generación, que controlen más el financiamiento a la educación, se hará más énfasis en los rankeos, cada vez más, el maestro transitará a la libre contratación, y subirá la tendencia a la privatización educativa.

Las reformas de primera generación entraron a América Latina, sin cuestionamientos, a diferencia de la segunda generación, por lo cual la tercera generación puede enfrentarse a una ciudadanía más preparada.

Para esta nueva generación de reformas, será importante poner atención a la socialización y el compromiso crítico de la escuela, así como plantearse proyectos pedagógicos-políticos; y enfatizar la educación como un derecho, alertó Álvaréz Aragón.

En la reforma de tercera generación, se tendrá que debatir y llegar a consensos con respecto a la calidad educativa  ya sea que esta se consolide de forma mercantil o ciudadana, concluyó el académico.

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