¿Cómo seleccionar a los alumnos normalistas?

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Juan Carlos Ramos Rodríguez, participante en el Foro regional número 2 sobre el modelo educativo en Educación Normal, realizado en Coahuila el 12 de febrero pasado, considerando que en la actualidad “los cambios sociales, culturales, económicos, tecnológicos, la creciente desvalorización y restructuración de la institución de la familia, la necesidad de estar informado y comunicado con el mundo exterior se han convertido en el común denominador en nuestro país; y que a partir de estos factores “la tarea de las Normales es titánica, pues en ningún otro momento de la historia se ha tenido tanta información al alcance de la mano, la manera de educar ha cambiado y los modelos educativos deben de cambiar también, Álvaro Marchesi, que fue secretario de Estado de Educación en España y experto en diversos organismos educativos, manifiesta que “las nuevas generaciones son más difíciles de enseñar porque les cuesta más aprender, atender y estarse quietos, pero tienen otros valores que no tenían los anteriores, como una mayor capacidad de trabajo en equipo y el control de las nuevas tecnologías. Hoy la enseñanza es más difícil que antes y lo será más en el futuro”.

Por ello, es indispensable preguntarse “¿cómo seleccionar a los futuros alumnos normalistas? Actualmente se seleccionan a través de los resultados emitidos en pruebas estandarizadas que miden ciertas capacidades intelectuales, lógicas y lingüísticas de los candidatos a inscribirse, enfocándose solamente en aspectos de tipo cognitivo. La selección de los nuevos normalistas que vengan a satisfacer la oferta educativa debe de ser un proceso más amplio e integral, no se debe de enfocar solamente en los aspectos intelectuales, es indispensable que desde este momento se opte por las mejores personar considerando los aspectos vocacionales, psicológicos, emocionales, las formas de relacionarse con los niños y su capacidad de liderazgo, para evitar llevar  a las aulas personas no aptas para llevar a cabo la alta misión de educar a los mexicanos del futuro, recordando que solo hay algo peor que un maestro sin conocimiento, un maestro sin vocación y ganas de servir a la niñez, que hoy más que nunca necesita de guía que los lleve por sendas de progreso. Los países que han obtenido los mejores resultados en los distintos informes PISA, Japón, Corea, Finlandia o Singapur, coinciden en seleccionar muy bien a sus futuros profesores, entre los estudiantes de educación media superior que presentan mejor expediente y después de una rigurosa entrevista donde demuestran sus competencias emocionales y docentes.

 II. Elementos a considerar para el diseño curricular: enfoques, tendencias y perspectivas.

Ramos Rodríguez plantea que entre los elementos a considerar para el diseño curricular, se encuentran:

1. Propósitos y metas objetivas de un alcance real para los estudiantes, enfocadas en el desarrollo de competencias docentes, con el fin de establecer una línea de acción congruente con las capacidades individuales del alumnado y los requerimientos y necesidades del campo laborar, es decir, los objetivos a alcanzar en las escuelas normales tenderán a integrar al estudiante en su área profesional con el fin de que aprenda a desenvolverse, observar, identificar, atender, proponer, solucionar las problemáticas a las que se enfrenta un maestro diariamente. Este elemento será para ambos casos estudiante-área de trabajo mutualista por que los dos agentes serán beneficiados.

2. Contenidos en función a: las nuevas exigencias de la escuela mexicana y la sociedad del conocimiento, a las características en constante cambio de los alumnos normalistas y sus estilos de aprendizaje, la manipulación eficiente y oportuna de las nuevas tecnologías aprovechando los espacios virtuales como un medio de comunicación y estudio permanente con sus asesores, el papel insoslayable que demanda la globalización por lo cual el dominio de una lengua extranjera es indispensable para una preparación profesional actualizada.

3. Énfasis permanente en la experimentación de nuevas estrategias didácticas  con el objetivo de promover la creatividad de los normalistas para el desarrollo de aprendizajes significativos.

4.- La investigación como elemento básico para la mejora del sistema educativo. Con el propósito de que el alumno analice de forma sistemática su ámbito profesional y proponga alternativas para mejorarlo, es necesario que desde su formación inicial como docente adquiera competencias para la investigación y la valore de forma positiva, porque gracias a ella se detectan las necesidades, las características, los problemas, las causas y los principales agentes que intervienen en el proceso educativo.

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