Política educativa: territorio embrollado

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El Diccionario Oxford en español define embrollo como situación o asunto confuso, desordenado, problemático o difícil de resolver. Me parece una definición insuperable de lo que observamos en la política (en su acepción de conflicto, lucha por el poder, influencia) alrededor de la educación. Permítaseme tomar como sustantivos, aunque no lo sean, cada uno de los adjetivos.

cnte-marchaConfuso. Para la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación era crucial que el gobierno la reconociera como interlocutora válida. Estuvo buscando el “diálogo” con la Secretaría de Gobernación por más de un año. Hoy tiene un asiento privilegiado, pero no mueve un milímetro su exigencia principal: abrogar la reforma constitucional. Quizá sus dirigentes piensan que avanzarán más si persisten en su posición.

La CNTE tiene una mecánica en su negociación que se basa en la desconfianza. No sólo sus líderes recelan del gobierno, dudan de sus propios camaradas. La Coordinadora no es homogénea, es una federación de grupos que compiten por la conducción del movimiento. Por ello, son tantos los comisionados a las mesas de negociación; éstos, además, no tienen facultades para decidir. Deben llevar las propuestas a sus asambleas. Allí los más obtusos se apoderan del ánimo. Los moderados, que sí los hay, se achican, temen ser acusados de traidores. La consigna es no ceder.

Desordenado. Si bien en este conflicto parecía que nada más había dos actores, la CNTE y la Segob. Pronto emergieron otros intereses. Andrés Manuel López Obrador entró a la palestra, brindó su apoyo a la CNTE y sus demandas, pero el jueves marcó distancia: “No se puede derogar la Reforma Educativa, sería claudicación del Gobierno y no le conviene a nadie. Tiene que haber autoridad” (Excélsior 14/07/2016). Acaso AMLO consideró que si se liga a posturas maximalistas pierde terreno en otros frentes.osorio-chong-conferencia

La irrupción de la corriente institucional del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación fue aparatosa. Quizá con la venia del gobierno, si no es que bajo su dirección, Juan Díaz de la Torre abanderó demandas que la CNTE menosprecia; el gobierno respondió. El discurso del secretario Aurelio Nuño, el jueves, no pudo ser más positivo: sí a todo lo que se pueda conceder sin abandonar la reforma.

Problemático. Sin embargo, el secretario no midió sus palabras y ofendió a la Junta de Gobierno del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación. Ésta lo acusó de invasión y de violentar su autonomía. Además, señalan los consejeros del INEE, ellos ya habían reconocido fallas en las evaluaciones y trabajan desde hace meses con la SEP para corregirlas.

Asociaciones civiles, Mexicanos Primero (MP), en lugar sobresaliente, tratan de evitar que el gobierno sucumba a las demandas de la CNTE y lo presionan. Además, el Poder Judicial acaba de dar un espaldarazo al brazo jurídico de MP al fallar en su favor un amparo contra los provechos que la Segob brindó a  la CNTE entre 2013 y 2015. Quedó sin valor jurídico lo que el subsecretario Luis Miranda le concedió. Justo cuando, de nuevo, ese funcionario encabeza las negociaciones con la Coordinadora.

Legisladores del PRD y el PAN, se metieron en la arena; los primeros para decir vamos a cambiar el asunto, los segundos, en voz del senador Juan Carlos Romero Hicks, apuntan que nada de regresar al pasado. La CNTE ignoró la opinión, sensata de Jesús Zambrano, el presidente la Cámara de Diputados y uno de los jefes del PRD, que les propuso afanarse para que haya una iniciativa popular de reforma a la Constitución. Pero a la CNTE no le interesa un trabajo de largo plazo que, además, implicaría que otras organizaciones participaran. Sus líderes aspiran al monopolio de la representación.

Difícil de resolver. ¡Dificilísimo!

                *Académico de la Universidad Autónoma Metropolitana

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Sobre Carlos Ornelas

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Carlos Ornelas es doctor en educación por la Universidad de Stanford. Es Profesor de Educación y Comunicación en la Universidad Autónoma Metropolitana Xochimilco. Sus intereses de investigación incluyen el estudio de reformas educativas en perspectiva comparada. Su libro, El sistema educativo mexicano: la transición de fin de siglo (México: Fondo de Cultura Económica, 1995), tiene dos ediciones y 15 reimpresiones.

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