Edición genética y razón cínica

Emmanuelle Charpentier (1968) y Jennifer Doudna (1964) ganaron el premio Nobel de química 2020 por el “desarrollo tecnológico de un método para la edición genética”. Lo primero que llama la atención, signo de los tiempos, es que ambas sean mujeres. Charpentier de nacionalidad francesa y Doudna, norteamericana, lograron decodificar los dispositivos moleculares del sistema inmunológico bacteriano CRISPR-Cas9. El propósito es desarrollar un método de reescritura del código de la vida, una técnica molecular que, a la manera de tijeras genéticas, puede cortar la secuencia del genoma, el disco duro de la célula, para borrar, reescribir o transformar el alfabeto del ADN de los seres humanos. ¿Cómo leer el acontecimiento caracterizado como una revolución biotecnológica con origen bacteriano?