Educación en casa

Josué se levantó más temprano de lo normal en fin de semana. El motivo, iría con su abuelo a la inauguración del museo de la ciudad. Al entrar, lo primero que encontró fue un salón de clases. Ahí estaban una mesa, pupitres, alumnos sentados; algunos levantaban la mano. Frente ellos, una persona les dirigía la palabra. En la pared, un pizarrón con un borrador, un trozo de gis. Intrigado Josué le preguntó a su abuelo: “¿Qué es esto, abuelo?”. El abuelo con un gesto melancólico le dijo: “Era toda una vida hijo, toda una vida” “¿Qué hacían esas personas sentadas?” “Adquirían conocimientos transmitidos por la persona que está enfrente. ¡Él era un maestro! Este espacio era la vida misma. Aquí conocí a tu abuela, recuerdo el primer día de clases. Fue lo que se llamaba amor a primera vista”. “Qué manera extraña de aprender en tus tiempos abuelo”, exclamó Josué.