La educación superior en México, ¿es realmente para todos?

Isabel Castilleja González

Batia Charnevich Shwartz

César González Altamirano

Galia Kerbel Shor

Samanta Ruth Puerto Díaz

Licenciatura en Pedagogía 

Universidad Iberoamericana Ciudad de México

El Observatorio del Derecho a la Educación y la Justicia (ODEJ) es una plataforma para el pronunciamiento público, impulsado por el Campo Estratégico en Modelos y Políticas Educativas del Sistema Universitario Jesuita (SUJ). Su propósito consiste en la construcción de un espacio de análisis informado y de posicionamiento crítico de las políticas y las reformas educativas en México y América Latina, arraigado en la realidad social acerca de las injusticias del sistema educativo, y recupera temas coyunturales y estructurales en relación con la agenda educativa vigente.

Entre agosto y diciembre de 2022, en el marco de la asignatura “Política de la educación en México”, codirigido por la profesora María Mercedes Ruiz Muñoz y el profesor adjunto Erick Aguirre Godínez, tuvimos la oportunidad de introducirnos al estudio de las políticas educativas en nuestro país. Esto nos preparó para formular reflexiones críticas en torno a los grandes problemas que actualmente enfrenta el Sistema Educativo Mexicano. Dentro de las múltiples cuestiones que existen, nosotras hemos destacado el acceso a las instituciones de educación superior. Ingresar a la educación superior en México, ¿es un privilegio ofrecido sólo para algunos o es una opción disponible para todos en igualdad de circunstancias? De acuerdo con el análisis formulado por Guillermo Cruz González, coordinador de procesos académico-administrativos en la Universidad Veracruzana (UV), la educación superior en México es un privilegio, ya que su cobertura apenas alcanza 39%, tanto en la modalidad escolarizada como en la no escolarizada (Hermida, 2022). Esta perspectiva contrasta con los datos ofrecidos por la Secretaría de Educación Pública (SEP), la cual establece que la cobertura total a nivel licenciatura ronda por 34.5% (SEP, 2022). En el presente comunicado pretendemos analizar si la educación superior en México es realmente un privilegio, o si por el contrario, el derecho a la educación superior se cumple en el país. Para lograr esto, primero establecemos las definiciones sobre conceptos clave, tales como educación superior, derecho a la educación y exclusión escolar. Posteriormente presentamos los datos sobre la cobertura y el acceso a la educación superior en México, para contextualizar el panorama general de este fenómeno. Finalmente formulamos una reflexión crítica sobre lo que estos datos indican y su relación con el acceso a la educación superior.

De acuerdo con la UNESCO (1998, p. 30), la educación superior está conformada por los programas educativos “posteriores a la enseñanza secundaria, impartidos por universidades u otros establecimientos que estén habilitados como instituciones de enseñanza superior por las autoridades competentes del país y/o sistemas reconocidos de homologación”. A su vez, la exclusión educativa se define como un proceso en el que influyen diversos factores, dinámicas y contextos, la cual funciona como un dispositivo de acción para poder definir la construcción de mecanismos de atención a los estudiantes que se encuentran en situaciones de pobreza (Ruiz Muñoz, 2011).

El artículo 3° de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (CPEUM) establece que toda persona tiene derecho a la educación. El Estado, en sus distintos niveles de gobierno y representación, debe encargarse de impartir y garantizar la educación inicial. Este principio incluye los derechos y las libertades fundamentales, entre ellos: el derecho a la educación primaria –que deberá ser gratuita y obligatoria–; el derecho a la educación secundaria –que será asequible y accesible, incluyendo a la formación técnica y profesional–. En la actualidad, las niñas, niños y jóvenes mexicanos tienen derecho a recibir educación gratuita en la mayoría de los niveles escolares. Sin embargo, esto no siempre fue así.

Integrar a la totalidad de las personas en el nivel educativo que se corresponde con su edad es un reto mayúsculo. Para conseguirlo, el gobierno mexicano debería otorgar recursos que rondan 0.7 y 1.7% del Producto Interno Bruto (PIB), lo cual equivale a alrededor de 440 000 millones de pesos. De acuerdo con el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria A. C., “para el 2022, no hay recursos suficientes para lograr los objetivos de la Reforma Educativa” (Saldívar, 2022, s. p.). Luego entonces, en el plano discursivo, la población mexicana tiene derecho a recibir educación, pero en el plano de los hechos el gobierno no destina recursos suficientes para que esto pueda llevarse a cabo.

Esta condición nos permite introducir el concepto de exclusión social. Éste se refiere a la incapacidad ciudadana de acceder a los derechos civiles, políticos y sociales. Su opuesto es la inclusión social, la cual presupone el derecho a la participación con equidad. Antes de establecer cuántos estudiantes ingresan a la educación superior, consideramos necesario señalar que una importante proporción de quienes concluyen el nivel medio superior no llegan a la universidad. De acuerdo con la SEP (2022), en el periodo 2020-2021, sólo hubo 68.1% de personas que transitaron entre ambos niveles educativos, a diferencia del ciclo 2019-2020, en el cual esta cifra alcanzó 72.2%. Esto nos permite observar que menos personas pueden ingresar a la educación superior en la actualidad, lo cual aumenta los efectos de la exclusión social.

Según las estadísticas de la SEP, hasta 2021 existían alrededor de 20 886 escuelas en el nivel medio superior, de las cuales 14 308 formaban parte del sector público. Los estudiantes que acuden a las instituciones de carácter público suman un total de 4 126 344, entre hombres y mujeres. A su vez, en las instituciones de carácter privado se encuentran 734 747 estudiantes. En ambos casos, la comunidad de estudiantes es atendida por docentes que, a lo largo de todo México, suman un total de 412 956. Con todo ello únicamente se logra cubrir 72.9% de población con edad suficiente para ingresar a la educación superior. Aunado a ello, es importante señalar que, del total de alumnos que ingresa a este nivel educativo, 12.1% obtiene calificaciones reprobatorias durante su primer año. 

En México no existe la infraestructura física suficiente para asegurar el derecho a la educación en el nivel superior. En el país existen 2 463 municipios, sin embargo “sólo 773 cuentan con al menos una institución de educación superior” (Contreras Suárez, 2022, p. 13). Esto demuestra la enorme exclusión social que existe, especialmente en los estados de Tlaxcala, Colima, Ciudad de México y Estado de México.

Cuando hablamos de exclusión escolar debemos comprender que ésta es multidimensional y multifactorial, con dimensiones y factores que están determinados por la presencia, o la ausencia, de la igualdad de oportunidades (Garizurieta Bernabé y Santiago Jiménez, 2015). En el caso de la educación mexicana, el proceso educativo ha consolidado una estructura social marcada por la desigualdad en las condiciones de vida, la situación económica y el contexto social de la familia, entre otros aspectos que limitan las oportunidades de acceso y permanencia en la educación general, y en la educación universitaria en particular. Esta exclusión escolar afecta, a través del capital social, directamente en la creación del capital humano que, asimismo, provoca complicaciones sociales, culturales y económicas. En cuanto a esto, como sugiere Bourdieu, crear capital humano no sólo comprende incrementar las competencias, habilidades y cualificaciones del individuo; sino que, debemos mezclar éstas con sus herencias intelectuales, materiales y simbólicas, para poder crear –al mismo tiempo–, un capital cultural con significado (Bourdieu, 1998). Esto nos permite entender que otro gran factor causante de la exclusión escolar en México es la falta de transmisión de competencias efectivamente contextualizadas en el mundo que actualmente experimentan sus ciudadanos.

No existe una cobertura universitaria para toda la población que se encuentra en edad escolar en México. Generalmente, quienes logran ingresar mantienen carencias educativas desde los niveles anteriores. La privación del derecho a la educación provoca mayores inequidades y desventajas en las condiciones de vida de la ciudadanía. La falta de recursos económicos invertidos en la generación de nuevos conocimientos y en la formación de los futuros líderes de nuestro país contribuye a ensanchar las brechas educativas, económicas y sociales.

Concluimos con algunas preguntas generadas durante la redacción de este artículo: ¿de qué manera es posible garantizar la cobertura universitaria en México sin dejar atrás la calidad educativa?, ¿es admisible sacrificar la calidad educativa en búsqueda de la cobertura nacional?

Referencias

Bourdieu, P. (1998). Capital cultural, escuela y espacio social. Madrid: Siglo XXI Editores.

Contreras Suárez, E. (2022). Presentación. En E. Contreras Suárez (ed.), Juventudes mexicanas actuales. Segundas oportunidades para el empleo y para la formación para el trabajo (pp. 11-22). México: Universidad Nacional Autónoma de México, Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades.

Garizurieta Bernabe, J., y Santiago Jiménez, M. E. (2015, junio). La Educación Superior como proceso de exclusión, desarraigo y desigualdad social en México. V Congreso nacional e internacional de estudios comparados en educación: Educación y futuro – Debates y desafíos en perspectiva internacional, Buenos Aires, Argentina. https://www.saece.com.ar/docs/congreso5/trab033.pdf

Hermida, C. (2022). Educación superior en México es privilegio de pocos: Guillermo Cruz. Universidad Veracruzana. Universo. Sistema de Noticias de la UV. https://www.uv.mx/prensa/eventos/educacion-superior-en-mexico-es-privilegio-de-pocos-guillermo-cruz/#:~:text=%2D%20%E2%80%9CLa%20educaci%C3%B3n%20superior%20en%20M%C3%A9xico,la%20Universidad%20Veracruzana%20(UV).

Ruiz Muñoz, M. M. (2012). Derecho a la educación: política y configuración discursiva. Revista Mexicana de Investigación Educativa, 17(52), 39-64. http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1405-66662012000100003&lng=es&tlng=es

Saldívar, B. (2022, junio 6). Ejercen 13.8% menos en educación durante 2022. El Economista. https://www.eleconomista.com.mx/politica/Ejercen-13.8-menos-en-educacion-durante-2022-20220606-0008.html

SEP (2022). Principales cifras del Sistema Educativo Nacional. https://www.planeacion.sep.gob.mx/Doc/estadistica_e_indicadores/principales_cifras/principales_cifras_2021_2022_bolsillo.pdf

UNESCO (1998). Actas de la Conferencia General, 29a reunión, París, 21 de octubre-12 de noviembre de 1997. https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000110220_spa

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