Reforma educativa y pedagogía: Consejos Técnicos Escolares en Aguascalientes (segunda parte)

                 
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Eduardo Andere / Elisa Guerra

 

Descentralizando los CTE

 Las autoridades educativas parecieran desconocer, o peor aún, desestimar, lo que las investigaciones nos dicen con respecto a políticas públicas y aprendizaje. El sistema educativo mexicano es altamente centralizado, y basado en la desconfianza hacia la capacidad de autorregulación de sus propios docentes y directivos.  Uno de los argumentos utilizados por las autoridades de educación en Aguascalientes, para justificar la logística de “una sola sede”,  fue que en el esquema anterior para la celebración de las sesiones de CTE, cuando cada escuela las realizaba en sus propias instalaciones, muchos directores “aprovechaban” el tiempo para ausentarse de la escuela y realizar actividades personales.  El CTE era sólo una simulación en algunas escuelas. No funcionaba.

Sin embargo, con este nuevo esquema, lamentablemente están dejando de funcionar los consejos de los colectivos que sí habían establecido un nivel de compromiso. Y aquellos que habían encontrado la manera de evadir la responsabilidad de las sesiones de CTE, encontrarán otra vez la manera de simularlas, aún en el nuevo esquema. Por recuperar a unos cuantos, el costo ha sido perder muchos más. La interacción humana no se logra cuando se ordena sino cuando se quiere. Es la voluntad de comunicación de cada uno de los integrantes de los colectivos escolares lo que logra su funcionamiento. No se puede ordenar la voluntad; se puede motivar, facilitar, dirigir, liderar, pero no imponer.

Esta es una evidencia de que el sistema ha privilegiado la administración por encima del aprendizaje, cuando el primero debería en realidad servir al último.

La educación, con sus sistemas, estructuras y desempeños debería servir al aprendizaje y no al revés. El aprendizaje es humano, la educación es institucional. Los sistemas educativos, como el mexicano, están diseñados alrededor de la educación y, por lo tanto, desarrollan políticas educativas que podrían detonar o inhibir el aprendizaje. Políticos, gobernantes y administradores orientan todas sus acciones  hacia las estructuras, las relaciones de poder, las instituciones, los recursos y las metas. En este mundo el aprendizaje está atrapado en la educación de los políticos y legisladores. (Andere, 2013. p.131)

Con este tipo de medidas pareciera que las autoridades educativas del Estado de Aguascalientes han soslayado que el principal objetivo de las escuelas es el aprendizaje de los alumnos. Este no se logrará a través del cumplimiento de medidas decididas desde un escritorio, muy lejos de las aulas y de la realidad de cada escuela. La calidad educativa no se logra por decreto.  Es preciso otorgar a las escuelas el espacio y la autonomía que necesitan para su crecimiento e innovación.

El fondo de la reforma

 Todos queremos una mejor educación. El mérito de la reforma es la intención de elevar la calidad educativa. La reforma constitucional aborda seis temas principales: evaluación educativa (con la creación del Sistema Nacional de Evaluación Educativa y el INEE); servicio profesional docente; censo de escuelas, maestros y alumnos; autonomía escolar; infraestructura y comida chatarra.

En realidad los temas que tienen que ver con la calidad son tres: evaluación, servicio profesional docente y autonomía escolar. Medidas como las aquí comentadas sobre el control de los CTE navegan en aguas de control escolar en lugar de autonomía escolar. Las autoridades locales tienen, en teoría, una enorme capacidad de apoyo a las escuelas de su circunscripción, a pesar del enorme peso de la política educativa nacional.

El fondo de la reforma educativa nacional es la recuperación del poder de decisión en la política educativa. La reforma centraliza aún más la educación y reduce aún más a los estados de la república a un papel de operadores de la política nacional. Pero si los estados de la república centralizan también los pocos márgenes de autonomía escolar que aún quedan, se aniquila por completo toda la capacidad de independencia y gestión de las escuelas y sus colectivos.

A pesar de la fuerte centralización nacional, tanto la reforma constitucional como muchos párrafos de las tres leyes secundarias (Ley General de Educación; Ley del INEE, y Ley del Servicio Profesional Docente), y otros tantos de los planes y programas de estudios del Acuerdo de Articulación de agosto de 2011, y de los mismos Lineamientos de los CTE, incorporan un lenguaje de aprendizaje o pedagogía del aprendizaje que sugieren o exigen mayor autonomía y mayor independencia pedagógica y administrativa.

Poco podemos hacer al nivel de las entidades y menos al nivel de las zonas escolares para modificar la política educativa nacional. Pero existe mucho margen de maniobra en el espíritu de muchos de los párrafos de la reforma, las leyes y los currículos, que pueden hacer una engarce virtuoso para mejorar el desempeño y aprendizaje de los niños.

Las autoridades educativas nacionales y estatales hablan un lenguaje que a veces se aleja de la realidad del aula y el hogar. Es un lenguaje de medición, evaluación estandarizada, supervisión centralizada e institucional, inspección, trámites, cuestionarios y más cuestionarios, pruebas y más pruebas y, por supuesto, la rendición de cuentas. En las escuelas y los hogares hablamos otro lenguaje: habilidades, desafíos, obstáculos para aprender, motivación, atención, concentración, familias funcionales y disfuncionales, talento, carreras, proyectos, interacción, integración, armonía y éxito para todos. Por tanto que existe un enorme abismo entre un lenguaje y el otro. Y falta un puente. Algunos países como Francia y Singapur, altamente centralizados, el primero con resultados cercanos a la media y el segundo con grandes resultados, optan por esquemas muy rigurosos de supervisión y control. Otros países como Escocia y Nueva Zelanda, optan por supervisiones o apoyos estratégicos, donde los supervisores o autoridades educativas apoyan a las escuelas, donde el lenguaje es el escolar y el del hogar. Y aún otros países como Finlandia, muy descentralizado, eliminó a los supervisores provinciales y los sustituyó por un esquema de confianza en el maestro y autonomía de la escuela*.

¿Qué es mejor? ¿Centralizar o descentralizar? Para un país como México, la lógica sugiere una descentralización funcional y geográfica; sin embargo, la política nacional camina en sentido contrario. Pero, ¿quiere eso decir que a nivel local no podamos instrumentar un esquema de confianza, colegialidad, cordialidad y lenguaje de aprendizaje? No, para nada. Porque el tema del distanciamiento entre la autoridad local y la escuela, el aula y el hogar, desaparece cuando hablamos de Lupita, Juanito, Gaby y Andrés. Cuando nos aplicamos a crear ambientes positivos y cordiales de aprendizaje. Cuando autoridades y maestros pensamos con el mismo lenguaje. Donde autoridades centran su acción en temas de pedagogía de acuerdo con lo que funciona a partir de la escuela y el hogar, y no a partir de lo que sirve a una supervisión y administración centralizada. Porque, los sistemas educativos sí pueden vivir con políticas educativas nacionales centralizadas, pero nunca pueden convivir con una supervisión educativa local que no se oriente y no facilite el difícil trabajo del aprendizaje de cada uno de los niños y de todos a la vez.

 

Referencias

Andere, E. (2013) La Escuela Rota: Sistema y Política en contra del Aprendizaje en México. México, DF. Siglo XXI editores.

Andere, E. (2010) ¿Cómo es la mejor educación en el mundo? Políticas educativas y escuelas en 19 países. Santillana.

Secretaría de Educación Pública (2013) Lineamientos para
la organización y el funcionamiento de los Consejos Técnicos Escolares. Educación Básica. Preescolar, Primaria y Secundariahttp://basica.sep.gob.mx/seb2010/pdf/MCTE/1LiOrFunConTecEsEduBa.pdf (Consultado Octubre 23, 2013).

 


Eduardo Andere M. Es analista y escritor. Profesor-investigador visitante del la Escuela Steinhardt de Cultura, Educación y Desarrollo Humano de la Universidad de Nueva York y profesor-investigador de medio del ITAM.

Elisa Guerra es Maestra en Educación por el ITESM, Presidenta de los Institutos  para el Logro  del  Potencial Humano en Latinoamérica y  fundadora del Método Doman para la Educación Escolar.

* Ver Andere 2010 para una descripción de 19 sistemas educativos en el mundo, 17 de los cuales son de alto desempeño.

 

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Sobre Eduardo Andere

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