Entre 2018 y 2025, México se consolidó como país de origen, tránsito y destino de niñas, niños y adolescentes, una transformación que ocurre también dentro de las escuelas y pone a prueba la capacidad del sistema educativo para garantizar el derecho a la educación cuando las trayectorias dejan de ser lineales y estables.
Con ese planteamiento se realizó la masterclass “Cuando la movilidad interpela a la escuela”, realizada por la Mtra. María Ester Padilla Medina en el marco de la Cátedra Silvia Schmelkes del Valle para la Justicia Educativa del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias para el Desarrollo de la Educación (Centro INIDE) de la Universidad Iberoamericana, donde se presentó la metodología de un diagnóstico nacional sobre la atención educativa a infancias en situación de movilidad para el periodo 2018–2025.
Ante ello, la académica visitante y receptora de la segunda cátedra, señaló que la movilidad infantil suele tratarse en el debate público como un fenómeno extraordinario o un problema administrativo, pero propuso entenderla como una condición estructural que interpela la arquitectura del sistema educativo nacional, por lo que afirmó que la pregunta central no es si el derecho a la educación está reconocido, sino si se materializa bajo condiciones de movilidad.
Padilla precisó que el diagnóstico no se propuso describir flujos migratorios, sino analizar cómo responde el sistema educativo cuando las trayectorias escolares se interrumpen o se vuelven territorialmente cambiantes. Para ello, el estudio acotó el análisis a cuatro configuraciones: niñez de familias jornaleras agrícolas migrantes, niñez desplazada por violencia, niñez en tránsito internacional y alumnado transnacional México–Estados Unidos.

El trabajo, explicó, integró fuentes documentales, normativas y estadísticas con trabajo de campo en Tapachula, Chiapas, y Tijuana, Baja California, mediante observación y entrevistas a autoridades, especialistas, organismos internacionales, responsables de albergues, docentes y familias. La información se transcribió, codificó y sistematizó con herramientas de análisis cualitativo y matrices comparativas para identificar barreras comunes y específicas para el aprendizaje y la participación.
Entre los hallazgos expuestos de manera preliminar, Padilla sostuvo que los patrones de exclusión se activan cuando el diseño institucional presupone estabilidad territorial. Mencionó como obstáculos recurrentes la rigidez administrativa, los requisitos documentales, calendarios y procesos de acreditación poco compatibles con contextos de movilidad, así como prácticas escolares que pueden limitar el acceso o la continuidad.
Durante la inauguración, la doctora Cristina Perales, directora del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias para el Desarrollo de la Educación (Centro INIDE), explicó que la segunda edición de la cátedra se enfocó en la población en movilidad luego de que, en la primera edición, un diagnóstico sobre grupos vulnerables identificara a las infancias en edad escolar dentro de estos contextos como un grupo con condiciones especialmente preocupantes.
Finalmente, al cierre, el Centro INIDE informó que la presentación de resultados específicos del diagnóstico se realizará el 24 de marzo, en un nuevo encuentro de la cátedra.

