Por: Alberto Sánchez Cervantes
Marx Arriaga Navarro se incorporó al servicio público federal de la mano de Beatriz Gutiérrez Müller, esposa del expresidente Andrés Manuel López Obrador. El mérito de Arriaga Navarro fue su papel como lector de tesis y sinodal de Gutiérrez Müller en su examen profesional para obtener el grado de doctora en Humanidades.
A partir de 2019 fue titular de la Dirección General de Bibliotecas en la Secretaría de Cultura y dos años después, en febrero de 2021, se hizo cargo de la Dirección General de Materiales Educativos (DGME) de la Secretaría de Educación Pública (SEP). Pese a su inexperiencia en el ramo, desde esta dependencia realizó la delicada tarea de elaborar el plan de estudios de la Nueva Escuela Mexicana (NEM) y editar los libros de texto gratuitos para los 23.3 millones de estudiantes que cursan la educación básica.
El contenido del Plan de Estudio 2022 fue calificado de ser denso, con múltiples falacias (mentiras, engaños) y escrito con una prosa espesa, recargada de tecnicismos y de difícil lectura, pese a que este documento debe ser accesible para toda persona interesada en el tema educativo.
Los libros de texto gratuitos fueron señalados de contener múltiples errores conceptuales y en datos específicos. La propia SEP reconoció 11 casos en los libros de educación primaria en un documento intitulado Algunas precisiones a los libros de texto gratuitos, entre los que destacan la fecha de nacimiento de Benito Juárez y la mención de que el español es la lengua oficial de México. La revista Letras Libres (noviembre, 2023) documentó 47 casos más entre errores, omisiones y distorsiones en los contenidos de la materia de Historia.
Arriaga el pendenciero
Al paso del tiempo, el carácter pendenciero de Arriaga lo fue aislando de otros funcionarios de la SEP, pues no escatimó ofensas contra ellos y las dependencias que dirigían.
A Xóchitl Moreno Fernández, directora general de Desarrollo Curricular, la tildó de calderonista y funcionaria del PRIAN, y a su dirección la calificó de “cloaca” (lugar inmundo) debido a que hizo una edición del Plan de Estudio 2022 sin las fotos de los maestros participantes en las asambleas organizadas por él. Entonces escribió: se intentó, “una vez más, descafeinar la Nueva Escuela Mexicana… Esto parece más el trabajo de las cloacas en la SEP”.
Atacó a la extinta Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación (Mejoredu). Calificó de neoliberal la evaluación diagnóstica diseñada por esa institución, pues según él se trataba de “un ejercicio neoliberal” que convertía a la NEM en “algo banal e inhumano”.
La Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos (Conaliteg) también fue víctima de Arriaga quien dijo que era una cloaca por haber contratado a imprentas privadas, aceptar sobrecostos y rechazar la ayuda del ejército en la distribución de los libros de texto gratuitos.
Igualmente tildó de cloacas a la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y Maestros (USICAMM), por la opacidad en la asignación de plazas docentes, y al Consejo Nacional de Fomento Educativo (CONAFE) por no asegurar plazas, prestaciones y salarios dignos a sus jóvenes maestros.
Según Arriaga, en estas dependencias es “donde se atrincheraron los operadores del neoliberalismo educativo”.
De la confrontación a la insubordinación
El año de 2025 fue de quiebre para Arriaga: aislado, distanciado de la subsecretaria de Educación Básica, Noemí Juárez Pérez, y con problemas graves al interior de la DGME (los trabajadores se quejan de maltrato laboral, abuso de poder, despidos injustificados, corrupción y falta de transparencia).
Desesperado, pasó de la confrontación a la insubordinación. En ese trayecto ha desafiado las instrucciones de la presidenta Claudia Sheinbaum, el secretario de Educación Pública y la subsecretaria.
Cuando en marzo de 2025 el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, anunció que por instrucciones de la presidenta expertos del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (CINVESTAV) revisarían los libros de texto gratuitos, Arriaga se mofó de la decisión presidencial. Escribió en su cuenta de X: “¿Será que tuvieron que llegar doctores del Cinvestav a arreglar los Libros de Texto Gratuitos? ¡Se me hace que esos doctorcitos no curan ni un pulque!”
En abril alentó a los maestros a rechazar el concurso de la Olimpiada del Conocimiento Infantil (OCI), desacatando abiertamente las indicaciones del secretario de Educación Pública y de la subsecretaria, quienes expidieron la convocatoria correspondiente. Arriaga alegó que la OCI era ajena a la NEM y que los premios los patrocinaba BBVA, el banco que –según él– financia el genocidio de Palestina.
En mayo y junio de 2025, mientras la presidenta Sheinbaum y miembros de su gabinete intentaban contener y desmovilizar a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), que exigía la abrogación de la reforma de la ley del ISSSTE de 2007, Arriaga alabó, alentó y apoyó el paro del “magisterio insurgente”. En el plantón magisterial, instalado en el Centro Histórico de la Ciudad de México, se distribuyeron libros de Paulo Freire editados por la DGME con recursos públicos.
En ese contexto, a fines de septiembre una investigación periodística reveló actos de corrupción y maltrato laboral en la DGME. Trabajadores señalaron que el venezolano Sady Loaiza Escalona, mano derecha de Arriaga, cobraba moches a personal especializado contratado bajo el régimen de honorarios y que el dinero producto de la extorsión se depositaba en tres cuentas bancarias a nombre de su pareja sentimental. De acuerdo con una grabación en poder de Educación Futura, Arriaga fue informado de la situación desde el mes de mayo por una de las personas afectadas, sin embargo, fue hasta julio cuando Loaiza Escalona dejó el cargo de director de área en la DGME. En una entrevista, Arriaga sostuvo que el venezolano había renunciado “porque tenía otras cosas que hacer”, evadiendo así el motivo real: la corrupción en la dependencia que dirige.
Un indicio más del rompimiento entre la subsecretaria Juárez Pérez y Arriaga es que ella nombró directamente, sin consultarlo, a la sucesora de Loaiza Escalona. Es decir, ya no lo tomó en cuenta para designar a Bertha Judith Galván Rosas como nueva titular de la estratégica Dirección de Desarrollo e Innovación de Materiales Educativos (DDIME), área responsable de los contenidos de los libros de textos gratuitos y de los materiales de apoyo para los docentes.
La insubordinación al límite…
En los tres últimos meses la beligerancia de Arriaga Navarro ha aumentado y el blanco de sus diatribas ha sido su jefa, la subsecretaria Noemí Juárez Pérez.
El 22 de octubre la subsecretaria envió a Arriaga un oficio en el que lo instruye para que compacte y haga un solo volumen (de 106 páginas) de los cinco materiales de Un libro sin recetas para la maestra y el maestro.

Dichos libros han sido criticados por su sesgo notoriamente ideológico y adoctrinante. En ellos se exponen ideas relacionadas con la pedagogía crítica, las epistemologías del sur latinoamericano, el pensamiento decolonial, el marxismo-leninismo y los movimientos guerrilleros, entre otras. También se les ha señalado de hacer apología de la violencia y la rebelión social. En el libro de dirigido a docentes de secundaria se cita una frase de Lucio Cabañas: “Desgraciados los pueblos donde la juventud no haga temblar al mundo y los estudiantes se mantengan sumisos ante el tirano”. Según Guillermo Sheridan, el Libro sin recetas está inspirado en los programas de educación alternativa creados por CNTE (“Trepado en la SEP, Marx Arriaga asalta al cielo”, Letras Libres, 2023).
La instrucción de la subsecretaria trastornó a Arriaga, en lugar de acatarla, en sus cuentas de X y Facebook reaccionó con exabruptos. Algunas de sus reacciones han sido:

En el interior del edificio del Centro SEP de avenida Universidad, Ciudad de México, cuelga una lona en la que se expresa (sin haber consultado a los trabajadores) que la DGME está en “resistencia” por la defensa de los libros.

El Asalto al Cielo
Arriaga pretende pasar a una nueva fase de lucha: el asalto al cielo.
El viernes 19 de diciembre Arriaga utilizó lo grupos de WhatsApp, creados para coordinar a maestras y maestros que participaron en la elaboración de libros de texto, para promover la formación de comités de defensa de la Nueva Escuela Mexicana y sus libros de texto.
En un mensaje de audio Arriaga sostiene que la DGME ha recibido múltiples presiones de medios de comunicación y altos funcionarios de la SEP para modificar los libros, por lo que convoca a formar los comités (a título personal, aclara, pues carece de atribuciones institucionales para hacerlo).
El envío del audio se acompañó de un texto escrito por Arriaga en el que apunta que en los comités se promoverán los principios del humanismo mexicano, “así como, los valores del Obradorismo y la Cuarta Transformación”. Agrega que serán un espacio de instrucción sobre la filosofía, teología y pedagogía de la liberación, para construir un poder popular, “agitarnos e indignarnos con las injusticias y desigualdades que suceden en nuestros territorios” y “para organizarnos al desarrollar [sic] acciones políticas que defiendan la educación pública, popular, crítica, emancipadora y democrática”.
En los comités –escribe Arriaga, con cierta dosis de delirio– “nos instruiremos, nos agitaremos y nos organizaremos como contrapesos reales frente a los poderes hegemónicos y los operadores políticos que buscan privatizar la educación. Nuestra meta será refundar la Secretaría de Educación Pública (SEP) y el Sistema Educativo Nacional para humanizarlo, ponerlo al servicio del pueblo y ocuparlo con delegados formados desde el pensamiento crítico, la justicia social y el poder popular”.

Mónica Rojas Sánchez, titular de la Unidad de la Nueva Escuela Mexicana y exjefa de oficina de Mario Delgado, sostiene la siguiente conversación en WhatsApp con su directora de área, Salomé Ramón Pérez:

Un agitador con salario dorado
Marx Arriaga es poseedor de un espíritu rebelde que ha pretendido impulsar la revolución de las conciencias con presupuesto público. Es una suerte de agitador social que cobra 160 mil pesos mensuales brutos y usa la estructura de la SEP para propagar su ideología, pero que desconfía de sus jefes y discrepa de sus decisiones.
Los hechos no solo expresan el carácter camorrista de Arriaga y su inclinación a descalificar y denigrar a las personas y a todo lo que no se acomoda a su ideología, también develan la fractura al interior de la SEP y la falta de una autoridad jerárquica que le ponga límites.
La tolerancia al personaje por parte de los altos funcionarios de la SEP ha sido enorme e inexplicable. Es posible que el lazo de amistad y querencia que lo une a la ex familia presidencial siga siendo el factor que lo sostiene en el cargo.
El breve recuento hecho en este texto acerca de los dislates de Arriaga puede ser el cabo de la madeja del cual se tire para documentar y demostrar las múltiples violaciones a la normatividad vigente en que ha incurrido: Ley del servicio profesional de carrera en la administración pública federal, Ley general de responsabilidades administrativas, Reglamento de las Condiciones Generales de Trabajo del Personal de la Secretaría de Educación Pública y Código de Conducta para las Personas Servidoras Públicas de la Secretaría de Educación Pública, entre otras disposiciones.
En una publicación de su cuenta de X Arriaga escribió: “mientras tenga vida y esté en la Dirección: ¡no se cambiará nada! [al Libro sin recetas]”. ¿Llegó el momento de hacer los cambios?

