En general, todos sabemos que se marcha el 8 de marzo o en fechas cercanas en distintos espacios y contextos, porque es una fecha que recuerda que los derechos conquistados por las mujeres han sido parte de la lucha, pero que aún quedan muchos pendientes por alcanzar.
Según reportes periodísticos, en la marcha del 8 de marzo de 2025 en la Ciudad de México, participaron más de 200 mil mujeres, cuya exigencia tuvo que ver con la visibilización de la violencia de género, su erradicación y la búsqueda de una mayor igualdad en todos los ámbitos sociales.
En Puebla, la marcha del 8 de marzo de 2025 reunió a miles de mujeres que recorrieron las calles del Centro Históricodesde el Paseo Bravo hasta la Fiscalía General del Estado. Los contingentes estuvieron conformados por colectivos feministas, estudiantes y familias que exigieron justicia frente a los feminicidios y desapariciones en la entidad. Aunque no se ofreció una cifra oficial exacta, los medios locales reportaron que la asistencia fue masiva, consolidando al 8M como una de las movilizaciones más grandes en la capital poblana en los últimos años.
Ambas marchas muestran cómo, en distintos contextos urbanos, las mujeres mexicanas se articulan en torno a demandas comunes, reforzando la dimensión nacional del 8M. En el 2020, el 9 de marzo, se realizó en México un paro nacional de mujeres convocado por el colectivo Brujas del mar para que las mujeres permanecieran en casa, haciendo notar su ausencia en las calles y así denunciar la inacción de las autoridades frente a los casos de feminicidio y violenciacontra las mujeres.
Este paro buscó ser una protesta alternativa a la marcha de conmemoración del 8 de marzo y fue calificado a partir de dos vertientes: como una expresión auténtica de colectivos feministas y mujeres independientes, que expresaron su hartazgo frente al incremento de los feminicidios y como inauténtico, ya que se les acusó que detrás había grupos conservadores que pretendían minar la legitimidad del gobierno federal.
Lo cierto es que, de acuerdo a lo que se observa en gobiernos democráticos, la democracia depende de lazos de solidaridad que van más allá de los acuerdos de orden político y que se sostienen por el uso de un lenguaje en que los valores universales abstractos adquieren forma concreta y visible. Mediante estos valores, las personas exigen respeto, justicia, libertad, inclusión o la reparación a un daño que atenta contra su integridad o la de un grupo, y que podría comprometer la viabilidad de la sociedad.
Sin embargo, hay que tomar en cuenta que se pueden dar diversas interpretacionessobre cómo concretizar la solidaridad, lo que propicia desacuerdos con relación a cómo articular los valores universales y abstractos en la vida diaria, de ahí que exista confrontación para definir cuál y cómo debe ser la solidaridad y disputan la legitimidad de quienes hablan en su nombre (Junker y Chan, 2019)
A veces las disputas generan exclusión de la vida civil y democrática en una sociedad, porque como afirmó Lomnitz (2020), hay feministas de todo tipo, como de distintas preferencias sexuales, lo que le otorga el carácter liberador y revolucionario del feminismo.
Datos de la empresa Mitofsky, en el 2020 obtenidos en una encuesta pública, señaló que el país estaba dividido con respecto al paro: el 48% consideraba que era una propuesta que había que respaldar, y el 42% aseveraba estar en contra. Sin embargo, tomando en cuenta que se buscó promover la discusión que permitiera socializar la causa de las mujeres, el resultado fue positivo.
Yo me sumé al paro y muchas más mujeres lo hicieron por considerar que las mujeres convocantes tenían motivos justos, eran auténticas, autónomas y que, pese a la diversidad de las voces, compartimos el interés por denunciar la violencia contra las mujeres.
Ahora, la situación no ha mejorado, como lo muestran los datos públicos clave de violencia que se presentan en contra la Mujer en México en el 2025 son:
- Feminicidios: A mediados de 2025, se reportaron 338 casos de feminicidio a nivel nacional.
- Violencia contra niñas y adolescentes: Al 21 de octubre de 2025, la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM) contabilizó 134 asesinatos de niñas y mujeres de 0 a 17 años.
- Violencia familiar: Los informes del SESNSP (2025) señalan una alta incidencia de llamadas de emergencia relacionadas con violencia doméstica, siendo este uno de los principales delitos de género.
Todo lo anterior, enmarcado en un contexto de impunidad, ya que, a pesar de las cifras oficiales, se reconoce una “cifra negra” significativa de casos no denunciados o reclasificados, lo que oculta el panorama real de la violencia sistemática. Más allá de las filiaciones partidistas e ideológicas. Ampliar la inclusión de voces femeninas y masculinas permitiría ahora, producir un mensaje contundente para generar mecanismos de reparación civil, solidaridad ampliada y membresías de inclusión.
Diversas investigaciones han sistematizado datos relacionados con estas marchas. En Guadalajara se realizó una investigaciónsobre la marcha del 8M (Alfaro et al, 2022). Los resultados reportados en este estudio apoyan la hipótesis de que las participantes en la marcha se identificaron con el colectivo de mujeres feministas, simpatizaron con sus causas y compartieron emociones negativas, manifestadas por las condiciones adversas de injusticia, desigualdad en el trabajo, la violencia de género y vulnerabilidad socialque han padecido históricamente las mujeres.
El 8 de marzo se marcha porque es el Día Internacional de la Mujer, una fecha que nació de las luchas obreras y feministas a principios del siglo XX. No es un día de celebración comercial, sino una jornada de memoria, protesta y exigencia de derechosy que, para significarlo, se ha puesto el tema de la violencia contra las mujeres en el centro del debate. Seguramente en las instituciones, en los medios de comunicación y en las redes sociales, se hablará mucho del tema donde se expondrán temáticas relacionadas como casos de acoso, hostigamiento y feminicidios.
Lo más importante es seguir visibilizando la situación que existe, plantear discusiones sobre las posibles causas y soluciones a los problemas existen. Te pido marchemos con aquellas mujeres que en paz, respeto y tolerancia siguen luchando y exigiendo los derechos que nos corresponden.
Referencias
Alfaro-Beracoechea, Laura Nadhielii, Contreras Tinoco, Karla Alejandra, Hernández González, Eduardo, Macías-Esparza, Lidia Karina, & Ruvalcaba-Romero, Norma Alicia. (2022). ¿Qué motivó a las mujeres a marchar en el 8M? Análisis desde la teoría de marcos de acción colectiva. La ventana. Revista de estudios de género, 6(55), 246-277.
Junker, Andrew & Chan, Cheris. (2019). Fault Line in the Civil Sphere: Explaning New Divisions in Hong Kong’s Opposition Movement. In: Alexander, Jeffrey et al. The Civil Sphere in East Asia. Cambridge: Cambridge University Press, p. 104-125
Lomnitz, Claudio. (2020). La protesta femenina importa más. La Jornada.

