Archivo de Etiquetas: manuel gil antón

Mañana hay clases

manuel-gil-anton

¿Cómo, clases en domingo? Sí. El país será una escuela enorme desde temprano. Millones de compatriotas abrirán, recién amanecido el mes de julio, millares de espacios: pondrán mesas y otros enseres para que nosotros, acompañados de los nuestros, o a solas, asistamos al mismo tiempo a recibir una lección y contribuir con ella. Es día hábil para ejercer nuestro derecho a votar, lo cual combina, entretejidas, la enseñanza y el recreo; la seriedad y la alegría; la decisión personal y la incertidumbre por el sentido mayoritario de las opciones del conjunto.

Leer más »

En buena hora

manuel-gil-anton

Los libros pueden abrir o cerrar ventanas. Dejar pasar la luz y que la mirada se extienda más allá de los linderos de nuestra particular manera de ver las cosas o contribuir a la oscuridad ensimismada, a la penumbra desde la que se definen los límites del mundo, equivalentes a la pequeñez de los prejuicios. Liberan o amarran. Cuartillas para volar o páginas que aplastan.

Leer más »

Meade: quien bien te quiere, te hará llorar

manuel-gil-anton

En su momento, creí haber oído mal: escuchaba por la radio, de regreso del trabajo, el tercer debate de los candidatos a la Presidencia de la República, que fue en Mérida y, para más señas, el 12 de junio del 2018. Recuerdo: estaban en el tema de la educación. Ricardo Anaya expuso que la Reforma Educativa no tiene problema de concepción —faltaba más: fue uno de sus progenitores y la aprobó con entusiasmo—, sino de implementación. Es buena, pero los del PRI la han echado a perder al ponerla en práctica mal. Propuso llevarla a cabo de manera correcta, y dijo, como acostumbra y ya enfada, “con toda claridad”, que lo haría de la mano de las y los maestros de México. Ergo, su dicho es falso, pues, desde el origen, la reforma acusó al magisterio de los decientes resultados del aprendizaje en la escuela mexicana. Como señaló un día: en política, y por ende en política educativa, no se cometen errores; hay solo una equivocación, y lo demás son consecuencias.

Leer más »

Era la elección, no la educación

manuel-gil-anton

Hasta el cansancio, sin pausa, el gobierno ha dicho que su reforma educativa era impostergable porque urgía “recuperar, para el Estado, la rectoría de la educación”. Es falso el enunciado pues el mando nunca se lo arrebataron: los distintos gobiernos, desde hace décadas, acordaron compartirlo con la estructura dirigente, corrupta y antidemocrática, del SNTE (anexos, similares y conexos), porque vieron en esas camarillas, como en un espejo, su propia cara. Eran, por catadura ética y cinismo, idénticos. De manera impune y, sobre todo, sin que les importara un comino, pactaron, a cambio de favores políticos y económicos recíprocos, soterrar la educación. La SEP no fue “colonizada”: junto con el sindicato, eso sí, colonizaron el espacio educativo del país para ponerlo al servicio de sus intereses de corto plazo y precarias ideas.

Leer más »

Morena: pobreza en plan educativo

manuel-gil-anton

Estudiar los proyectos de nación, para el próximo sexenio, que proponen los partidos políticos es importante. Las campañas son estridentes, tienden a simplificar —sobre todo en una democracia de spots— y es preciso leer con detenimiento los textos en que las distintas formaciones políticas exponen su mirada al futuro, y las acciones que para ello consideran necesarias. Aunque se han conformado coaliciones, en cada una encontramos lo que se podría denominar un partido dominante en atención a su fuerza electoral.

Leer más »

¿Derogarla reforma educativa?

manuel-gil-anton

No se puede. Es radicalmente imposible derogar la reforma educativa. Así, sin duda alguna. ¿Por qué? Por una razón muy poderosa. Joaquín Sabina advierte: “No hay nostalgia peor, que añorar lo que nunca jamás sucedió”. Si evocar con melancolía lo no ocurrido es la más mala de las versiones de la morriña, proponer derogar lo que nunca existió es absurdo: carece de objetivo la acción del verbo.

Leer más »

La educación dispareja

manuel-gil-anton

En nuestro país, 22 de cada 100 habitantes no viven en pobreza, ni corren riesgo de hacerlo. Muy pocos. Ubicados oficialmente en la casilla de los pobres hallamos a 44% (8 y 36% en condición extrema o moderada, respectivamente). Son el doble. Y 34 por centena son vulnerables —en peligro de serlo— ya sea por carencias en el ejercicio de derechos sociales, o al superar apenas, por muy pocos pesos, la línea de la pobreza de ingresos.

Leer más »

México y PISA: una hipótesis

manuel-gil-anton

De una buena pregunta surgen vetas para pensar y aprender. En este caso, la que escuché fue la siguiente: si México está ubicado como la doceava o decimocuarta economía (según sea la fuente que se consulta) entre 189 países, ¿por qué nuestro desempeño en el Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA) es tan malo? En efecto, en la más reciente aplicación de ese examen, nuestro país se ubicó como el último lugar entre los miembros de la OCDE, y ocupó el sitio 58 entre los 70 países que —sin necesariamente pertenecer a esa organización— aplican este examen a sus jóvenes de 15 años que aún asisten a la escuela. No concuerdan los datos. No hay correspondencia entre la riqueza de la nación y los resultados educativos.

Leer más »

¿Adónde van?

manuel-gil-anton

El país no puede seguir así: si en la última cuenta disponible (en el año que va de 2015 a 2016) más de un millón de alumnos se fueron de la escuela, y de ellos 770 mil (70%) se perdieron en la educación media superior, hay un problema social y educativo de una magnitud enorme.

Leer más »

Volvió la terca esperanza

manuel-gil-anton

Pasa cada año. Las jacarandas tomaron la decisión y han estallado con ese color tan suyo en la ciudad. Florecen, rompen el gris y se asocian con el verde de otros árboles. Son un signo, para quien sabe ver, de la contundente fuerza de la vida a pesar de todo. Al mismo tiempo, cientos de miles de jóvenes se registraron, han contestado, o están por responder un examen para tratar de seguir sus estudios en la prepa o la universidad. Muchos ya conocen el resultado.

Leer más »