INEE: derecho y vigilancia

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GIL-SCHMELKES.DOS

El 21 de marzo, Educación Futura, un periódico virtual de divulgación y análisis de educación en México, publicó (y también hace público el video) una conversación entre Sylvia Schmelkes, consejera presidente de la Junta de Gobierno del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, y Manuel Gil Antón, profesor de El Colegio de México, y uno de los críticos del proceso de Reforma Educativa del gobierno de Peña Nieto.

Fue una conversación inteligente entre dos expertos, pero con un lenguaje asequible, aun para mí. Los interlocutores plantearon asuntos interesantes. En primer lugar, las expectativas del INEE, de lo que los miembros de la Junta de Gobierno esperan que sea en unos años. En segundo lugar, decantan las responsabilidades del INEE y las de la SEP (las autoridades de educación en general), además de otras precisiones. Y, en tercer lugar, un asunto novedoso, la evaluación como derecho.

Sylvia Schmelkes expresó con la claridad que la caracteriza “… nuestra carta de navegación era el derecho a la educación, es decir, los aprendizajes de los niños, los jóvenes… Pero el derecho a la educación es responsabilidad del gobierno”. Luego define ese derecho con base en sus convicciones y conocimiento que, aunque coincide con el espíritu de la Constitución, se centra en el terreno de las escuelas reales: “… por derecho a la educación entendemos que la gente acceda; que no existan barreras, expulsiones, o exclusiones; que se pueda adaptar la educación a las condiciones específicas del contexto en un mundo diverso y que la educación que se imparta sea útil, aceptable, amena, agradable, con sentido y significado para quien la reciba”.

Me parece bien que los integrantes de la junta no se ajusten a la camisa de fuerza que las definiciones oficiales imponen; intuyo cierto afán de salirse de una estructura burocrática tradicional y lenta. Sylvia Schmelkes continúa con su disquisición “¿Qué vamos a hacer? Pues vigilar que eso se vaya cumpliendo cada vez mejor y por ahora estamos muy lejos de su cabal cumplimiento. Por eso consideramos que estamos de lado de la sociedad”. Mas el INEE es un órgano del Estado con facultades precisas.

Para cooperar en que se logre el derecho a la educación, el INEE establece los lineamientos de las evaluaciones que deben hacer las autoridades de educación. Y éstas tienen que cumplirse, el instituto les puede exigir y hasta se pueden hacer acreedores a sanciones si no lo hacen. “Por otro lado están las directrices —dice Schmelkes— que son justamente eso, recomendaciones que se derivan de estas evaluaciones y de las investigaciones que las rodean”.

Luego viene la aspiración más pura y elevada. “… justamente así quisiera imaginar al INEE. Un poco como la formalización de una vigilancia ciudadana sobre el quehacer de la autoridad educativa. Así lo quiero imaginar y ojalá así se pueda tomar”.

En este punto tengo mis dudas. Si se formaliza la vigilancia ciudadana en un órgano del Estado, ¿hasta dónde llega su opinión como voz ciudadana?, ¿de qué manera la estructura burocrática del INEE —que se perfila gigantesca, llena de direcciones y departamentos— mediará en la elaboración de esa opinión? Tal vez la noción de vigilante ciudadano es la que no me cuadra. Acaso el suscrito sea un celoso nostálgico de las voces independientes, que no hablen por su institución, ni se ajusten a ciertos mandatos legales. Quizá sería mejor que el INEE cumpla con su trabajo lo mejor que pueda, como un órgano del Estado, con poder y voz; desde allí corregir y dirigir muchas cuestiones. La vigilancia es asunto de organizaciones civiles y ciudadanos independientes, pienso.

El otro asunto que propone Sylvia es que los docentes deben considerar la evaluación como un derecho. El planteamiento es parco, suena interesante. Espero que en el futuro elabore más sobre el punto.

Sylvia aspira a que la sociedad confíe en el INEE. Muchos coincidimos con ese propósito. Si se concentra en su labor alcanzará credibilidad.

Retazos

Esta conversación no tiene desperdicio. Si tiene 25 minutos, los puede invertir viendo y escuchando el video. Si nada más tiene diez, puede leer el texto en: http://www.educacionfutura.org/la-evaluacion-como-derecho-sylvia-schmelk…

[email protected]

Publicado en Excelsior

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Sobre Carlos Ornelas

Carlos Ornelas es doctor en educación por la Universidad de Stanford. Es Profesor de Educación y Comunicación en la Universidad Autónoma Metropolitana Xochimilco. Sus intereses de investigación incluyen el estudio de reformas educativas en perspectiva comparada. Su libro, El sistema educativo mexicano: la transición de fin de siglo (México: Fondo de Cultura Económica, 1995), tiene dos ediciones y 15 reimpresiones.

Un comentario

  1. Efraín Luna Neri

    Como docente, considero que la evaluación más que un derecho debe ser una obligación. Exigimos nuestros derechos obtenidos por el trayecto, por orden sindical o porque consideramos que los merecemos (¿?) pero nos hacemos de la vista gorma cuando debemos demostrar nuestras obligaciones. El ser maestro, el buen maestro, debe mostrar y demostrar lo que sabe, para lo que fue formado, para lo que está contratado, para lo que la ley y la sociedad le demanda. Nuestros derechos serán respetados en la medida en que demostremos nuestras obligaciones docentes.
    Considero que la maestra Sylvia tiene bien definido el rumbo a donde quiere conducir al INEE, ahora falta ver si la mega estructura le acompaña en la misión, si le alcanza el tiempo en tanto no llegue otro funcionario que la cambie y corte el proyecto institucional, y si los docentes mexicanos estamos preparados para tener un organo evaluador, que nos diga fortalezas, debilidades y nos ofrezca opciones de formación. Es cuestión de derechos y obligaciones. Efraín Luna

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