Tabasco: el quinto jinete

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En una conversación con una exalumna, hoy maestra de secundaria, me comentó que la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación en Chiapas, Guerrero, Michoacán y Oaxaca son los cuatro jinetes del Apocalipsis para la Reforma Educativa.

_MG_5405Tal vez la metáfora sea dura, pero ilustra la imagen que mucha gente, incluidos docentes, tienen de la CNTE. Ya no es una organización que represente al magisterio, pocos creen que luche por la democracia sindical; en suma, ya no es lo que fue en sus orígenes. Su liderazgo es tan corrupto como el de las otras facciones del SNTE.

La violencia que desataron el viernes maestros de la CNTE en Tabasco colocaría a ese estado como el quinto jinete de la alegoría, que utilizo en sentido popular, no bíblico.

Al igual que en Chiapas, en Tabasco, las acciones más iracundas —con bombas molotov, machetes y otros aperos que sirven como armas de choque— corren a cargo de simpatizantes, pero bajo la conducción de militantes de la CNTE. Pobladores de la comunidad de Tamulté de las Sabanas, de Tabasco, junto con maestros disidentes, bloquearon la carretera hacia Chiapas y Campeche, y secuestraron a diez periodistas que cubrían la movilización.

La CNTE sube la baza. No pienso que consiga apoyo popular más allá de sus santuarios tradicionales, al contrario, engendra repudio de la ciudadanía que se siente afectada. Más que un diálogo con la Secretaría de Gobernación, parece que sus líderes persiguen provocar al gobierno. Nos acercamos a una situación de alto riesgo, pienso.

El gobierno de Peña Nieto no las trae consigo. Maestros disidentes lo presionan. Empresarios le dicen, apoyamos la reforma, pero aplica el Estado de derecho. Ciudadanos comunes se irritan por la “tibieza” para frenar los atropellos a los que los someten los manifestantes. Académicos lo critican porque la reforma es laboral, no educativa. Partidos de oposición aprovechan el “humor social” para arrebatarle espacios al PRI. En fin, un Presidente con bajos niveles de aprobación popular.

cnte-mexico-tolucaParece un gobierno débil. Y —en política— lo que parece tiende a ser. Sin embargo, los recursos institucionales del jefe del Estado mexicano son vastos. La Presidencia sigue siendo el eje de la vida política de la nación. Pero —olfateo— el Presidente no ha desarrollado una tecnología del poder que le permita usar sus arbitrios para resolver los trances políticos. Las sospechas de corrupción lo atosigan y, en lugar de empujar por un sistema anticorrupción eficaz, en la plaza pública crece la percepción de que desea minimizarlo. Está acorralado.

El tiempo, más que otras vicisitudes, es el enemigo número uno de la Reforma Educativa. El sexenio se agota en el quinto año y no avizoro que el gobierno tenga opciones sencillas a la mano.

¿Por qué si Peña Nieto actuó como león y como zorro —Maquiavelo dixit— contra Elba Esther Gordillo, no lo hace contra la CNTE? Los protocolos para lidiar con el movimiento de masas no le han funcionado con la Coordinadora. No la frenaron las advertencias, primero del secretario de Educación Pública, Emilio Chuayffet, ni después el discurso agresivo del secretario Aurelio Nuño. Las negociaciones en la Segob de 2013 y 2014 sirvieron al propósito distinto: en lugar de apaciguarlos, envalentonó a sus líderes. Las sanciones administrativas no frenan a los más radicales. El uso de la fuerza pública resulta costoso.

No abogo por la mano dura, pero estoy convencido de que si el gobierno no despliega en plazo breve una tecnología que le permita resolver las broncas más apremiantes, después de Tabasco vendrán el sexto y luego otros jinetes más.

Retazos
El gobierno de Tabasco informó que pudo liberar a los diez colegas secuestrados. ¡Me alegro! Los enemigos de la libertad de expresión no sólo están en el gobierno.

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Sobre Carlos Ornelas

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Carlos Ornelas es doctor en educación por la Universidad de Stanford. Es Profesor de Educación y Comunicación en la Universidad Autónoma Metropolitana Xochimilco. Sus intereses de investigación incluyen el estudio de reformas educativas en perspectiva comparada. Su libro, El sistema educativo mexicano: la transición de fin de siglo (México: Fondo de Cultura Económica, 1995), tiene dos ediciones y 15 reimpresiones.

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