Javier Rosales Gómez

De lo tangible a la excelencia

Javier Rosales Gomez

En la actualidad los desafíos de ser docente son innumerables, uno de los retos importantes radica en propiciar el aprendizaje a distancia a través de medios digitales sostenido en principios pedagógicos, lo cual no es tan sencillo, pues la “capacitación” de golpe con la que los docentes se han preparado durante el periodo de confinamiento, no ha sido suficiente o satisfactoria, llevada a cabo por cursos esporádicos, empalmados o exprés, también siendo autodidáctico. 

En este tema la Secretaría de Educación Pública, en 2019, puso a disposición el Marco para la excelencia en la enseñanza y la gestión escolar en la Educación Básica. Perfiles profesionales, criterios e indicadores para docentes, técnicos docentes y personal con funciones de dirección y de supervisión, Ciclo Escolar 2020-2021, que sin bien su objetivo es presentar los perfiles, dominios, criterios e indicadores como referentes para los procesos de admisión, promoción, reconocimiento, formación y acompañamiento de los propios docentes, plantea otros aspectos como la inclusión de saberes necesarios de los docentes (docente frente a grupo, técnico docente, director y supervisor) para desplegar su quehacer educativo alcanzando una educación de excelencia y representación de lo más valioso de las funciones de los docentes en el marco de la Nueva Escuela Mexicana (NEM). Dentro del marco normativo, de este mismo documento, incluye contenido del Artículo 3° constitucional, artículos 5° y 93° de la Ley General de Educación y artículos 7°, 13° y 14° de la Ley General del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (LGSCMM), además de estos también se consideran siete principios en donde se hace mención, en el primero, que los docentes (SEP, 2019) “son personas que desarrollan una actividad profesional clave para el desarrollo de los individuos y de la sociedad. Su quehacer contribuye a garantizar el derecho a la educación de excelencia de las niñas, los niños y adolescentes.” Ocupando el termino excelencia, sustituyendo al concepto de calidad, que en algún momento fue incluido en el artículo 3° constitucional, que se define como (RAE, 2019) “Propiedad o conjunto de propiedades inherentes a algo, que permiten juzgar su valor”, una situación verificable y medible, a diferencia del termino agregado a los principios (RAE, 2019) “Superior calidad o bondad que hace digno de singular aprecio y estimación algo”, un término más filosófico, indicativo de una cualidad, de tal manera que el docente es extraído de la realidad, de los datos, de los resultados, para ser cobijado por el discurso. 

Además de mencionar que el docente requiere de corresponsabilidad y colaboración de los padres de familia y sociedad para cumplir con los propósitos educativos, evidentemente es una consideración acertada, en palabra, pues aun no hay una norma, regla o documento que regule la asistencia obligatoria de los tutores de los alumnos a las reuniones o actividades a los que cite la escuela para atender o compartir situaciones escolares con sus tutorados, salvo la reforma a la Ley de educación y la del Trabajo “para que al menos una vez al mes los papas tengan permiso laboral para participar con las autoridades de la escuela de sus hijos” (Expansión, 2021). También se hace mención de propósitos y características, entremos de lleno en el perfil del docente, que contienen dominios, criterio e indicadores, que son rasgos que se espera de los trabajadores, de manera cotidiana y que se considere las condiciones en las que se encuentran las escuelas y que hace hincapié en que contribuya a una educación de calidad. Evidentemente no entra en análisis el total de los dominios criterios e indicadores, que además de considerarse para docentes, técnico docente, directores y supervisores, se reflexiona sobre los que tiene mayor impacto en la actualidad:

 

  • I UNA MAESTRA, UN MAESTRO QUE ASUME SU QUEHACER PROFESIONAL CON APEGO A LOS PRINCIPIOS FILOSÓFICOS, ÉTICOS Y LEGALES DE LA EDUCACIÓN MEXICANA: “Ejercer este derecho, supone que las maestras y los maestros aporten con su trabajo diario a que todos los alumnos accedan a oportunidades de aprendizaje retadoras, duraderas y relevantes para su vida; es decir, tienen derecho a una educación de excelencia y las maestras y los maestros deben trabajar, en corresponsabilidad con otros actores educativos para lograrlo”, sin lugar a dudas el docente debe considerarse como un factor principal de garantía para que los alumnos participen en su educación, sin embargo los alumnos presentan problemáticas familiares, sociales, culturales, alimentarias entre otras que imposibilitan que pueda aprender, lejos del factor de que si el docente aporta o no un trabajo de excelencia, mucho más ahora en la educación a distancia, en donde las desigualdades se han hecho más visibles, y respecto a los padres de familia que hoy más que nuca han descubierto el papel fundamental que juegan en la educación de sus hijos, esperemos que no se les olvide en el posible regreso a clases. 
  • II. UNA MAESTRA, UN MAESTRO QUE CONOCE A SUS ALUMNOS PARA BRINDARLES UNA ATENCIÓN EDUCATIVA CON INCLUSIÓN, EQUIDAD Y EXCELENCIA “Este dominio considera que un aspecto fundamental en la práctica profesional docente es el conocimiento de las niñas, los niños o adolescentes con quienes trabaja. Además de tener como referente las pautas del desarrollo físico, cognitivo, lingüístico, social y emocional, así como el reconocimiento de la diversidad que caracteriza a los alumnos, es necesario que la maestra o el maestro obtenga información acerca de la vida de estos, que le apoye en la toma de decisiones pedagógicas para atenderlos de forma adecuada, oportuna y así enriquecer sus aprendizajes”, este dominio es digno de resaltar, la tarea docente requiere de conocer a los alumnos para desarrollar estrategias de enseñanza y aprendizaje e incluir al ciento por ciento de ellos en el proceso de aprendizaje, sin embargo la situaciones adversas, negativas, ajenas y lejanas de la escuela, o tal vez más cercanas de lo que parecen, puedan ejercer para impedir u obstaculizar el desarrollo de los alumnos y el propósito de la escuela. 
  • III. UNA MAESTRA, UN MAESTRO QUE GENERA AMBIENTES FAVORABLES PARA EL APRENDIZAJE Y LA PARTICIPACIÓN DE TODAS LAS NIÑAS, LOS NIÑOS O LOS ADOLESCENTES “Esta tarea de preparación del trabajo pedagógico exige conocer y comprender el currículo vigente, tener claridad de los propósitos educativos, los procesos de aprendizaje planteados, los enfoques pedagógicos, y las estrategias o actividades pertinentes para el aprendizaje y para evaluar los progresos de los alumnos de manera permanente, con fines de mejora”, difícil entender el diseño y aplicación del currículo en estos momentos, primero porque en educación básica se trabaja con dos currículos creados por diferentes administraciones, de diferente año, con conceptos similares, de organización distinta. No ha sido fácil echar a andar por completo la idea de la Nueva Escuela Mexicana (NEM), gracias a la pandemia y distanciamiento social, el proceso de ha complicado para su consolidación, si a esto agregamos el cambio sexenal de planes y programas de estudio, objetivos partidistas y sobre todo la centralización del sistema educativo. 
  •  IV. UNA MAESTRA, UN MAESTRO QUE PARTICIPA Y COLABORA EN LA TRANSFORMACIÓN Y MEJORA DE LA ESCUELA Y LA COMUNIDAD, “Aquí se consideran también los saberes y las habilidades docentes para participar en procesos de aprendizaje entre pares, en los que la maestra o maestro utiliza su capacidad de diálogo, argumentación y reflexión sobre su práctica en función del logro de aprendizajes en los alumnos”, conformar una comunidad de aprendizaje me parece que es uno de los retos pendientes de las escuelas de educación básica, que el docente aprenda del compañero, que permita que el compañero aprenda de lo que el comparte es fundamental en estos tiempos, y siempre lo ha sido, la intervención de los padres de familia, que parece lejana, pero que hoy se ha abierto una rendija para que esto pueda progresar, debido al trabajo en casa los padres de familia se han dado cuenta del valor del trabajo del docente. La crisis de liderazgo, no solo en el ámbito educativo, han propiciado posesos sin rumbo y sin compromiso. 

A manera de conclusión, el docente mexicano tiene las pautas para formarse y conducirse en la educación, lamentablemente situaciones como la centralización, que las decisiones se tomen en un escritorio y no en las localidades, la casi nula inversión en la capacitación y digitalización docente, exigir a la plantilla docente una preparación del docente del SXXI, vincular la educación con las familias y las comunidades y que los intereses políticos no estén por encima de la educación. 

Referencias

Expansión. (2021). Expansión. Obtenido de https://expansion.mx/nacional/2018/12/12/avalan-reforma-que-impulsa-participacion-de-padres

RAE. (2019). Real Academia Española. Obtenido de https://www.rae.es/

SEP. (2019). Marco para la excelencia en la enseñanza y la. México: SEP.

 

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