Mercado laboral y educación superior: panorama sobre la inserción laboral de los egresados universitarios 

Iván de Jesús Contreras Espinoza

Ante una sociedad en constante cambio, en donde la evolución del conocimiento es continua, se asume que la Educación Superior es uno de los niveles educativos responsables de formar profesionalmente a los individuos capaces de contribuir a la sociedad de forma responsable; en congruencia, el mercado laboral debe brindar las condiciones para su integración en pro de una economía que abone al país. Sin embargo, el engranaje entre estos dos factores —educación superior y mercado laboral—, dependen en gran medida de la inserción alcanzada por los egresados universitarios, quienes requieren también de un futuro prometedor cuyos beneficios personales, familiares, profesionales y sociales fortalezcan al país.

En 2020, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) expresó, que México se encontraba entre los países contribuyente en la recesión económica de América Latina y el Caribe, situación derivada principalmente de la pandemia de la COVID-19; ya que “entre marzo y abril de este año en México se registró una pérdida de 10,4 millones de puestos informales frente a una reducción de 2 millones de puestos formales” (OIT, 2020, p. 9). Lo que provocó una seria afectación en el mercado laboral de los sectores económicos a nivel nacional.

Adicional a lo anterior, el mercado de trabajo para profesionistas en México no ha sido ajeno a los cambios propiciados a raíz de la pandemia por la COVID-19. De acuerdo con el Observatorio Laboral (OLA) quien proporciona información estadística laboral en México con base en los datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) (INEGI, 2021) , indica que para el tercer trimestre de 2021 había 10.3 millones de profesionistas ocupados —900 mil más que los registrados para el primer trimestre de 2020 durante el distanciamiento social por la pandemia—, 53.6% eran hombres y el 46.4% mujeres. 

En este sentido, la ENOE (INEGI, 2021) señala que las áreas con mayor ocupación son las Económico Administrativas, seguidas por las Ingenierías y la de Educación, la sumatoria de estas tres arroja 4.3 millones de profesionistas que cuentan con un empleo. Entre las carreras con mayor porcentaje de ocupación se encuentran: Administración y Gestión de Empresas, Derecho y, Contabilidad y Fiscalización. En la misma línea, con menor ocupación se encuentran las áreas de Ciencias Biológicas, Humanidades y Ciencias Físico-Matemáticas, con 260 mil 563 profesionistas. Las carreras con menor porcentaje de ocupación son: Formación docente para educación de nivel medio superior, Ciencias de la tierra y de la atmósfera y Diagnóstico médico y tecnología del tratamiento. 

En cuanto a la relación del empleo con la profesión, el 78% de los egresados universitarios se encontraba empleado en un trabajo relacionado a los estudios realizados, y en tanto, el ingreso promedio mensual de los profesionistas ocupados era de $12,931 pesos (INEGI, 2021). Lo anterior, da cuenta de que, si bien un alto porcentaje de profesionistas contaba con un trabajo afín a su carrera, no eran bien remunerados. 

Este análisis permite inferir que las directrices de la educación superior, —y aplica para todo— deben ser acordes al contexto actual del mercado de trabajo. Consideraciones acerca de la crisis económica actual —en parte ocasionada por la pandemia COVID-19—, la desvinculación de la universidad y los empleadores, la escasa oferta laboral profesional, el desconocimiento de los requerimientos básicos de capacitación para la ocupación de ciertos cargos, la falta de incentivos por parte del gobierno para incrementar la contratación de profesionistas (Torres et al., 2020); así como los obstáculos en los procesos de inserción laboral donde se involucran factores internos y externos que impactan en la transición orgánica de la universidad al empleo, y en las condiciones de trabajo, ante una globalización que hace cada vez mayores las exigencias por parte los empleadores.

Es indispensable una Educación Superior (ES) que preparare a sus egresados a enfrentar un mercado laboral cada vez es más competitivo, como destacó el Secretario General de la Organización para la Cooperación y Desarrollos Económicos (OCDE) “el fortalecimiento de los sistemas educativos deberá ser el elemento central de la planificación gubernamental para recuperarse de esta crisis [a causa de la COVID-19] y dotar a los jóvenes de las competencias y habilidades que requieren para triunfar” (OCDE, 2020, párr. 3). Es insuficiente solo brindar un espacio en la universidad y maquilar profesionistas, es necesario que durante su trayecto formativo, desarrollen las competencias que les permitan acceder a un primer empleo y permanecer en él exitosamente. Sin duda alguna, conocer la opinión de los egresados deja de manifiesto lo que la ES hacen bien o han dejado de hacer durante el trayecto formativo de los universitarios; brinda elementos de análisis para que las Instituciones de Educación Superior (IES) afronten los retos y contribuyan a una formación sólida que brinde las herramientas necesarias para la inserción laboral y empleabilidad de los profesionistas que egresan de sus filas.

En conclusión, el lento crecimiento económico a causa de la contingencia sanitaria por la COVID-19, generó un desajuste en el mercado laboral al elevar la tasa de desempleo. La recuperación de los empleos ha sido lenta; incluso para los profesionistas, que han cambiado las condiciones laborales habituales por el trabajo en casa, reducción de jornadas de trabajo y salarios y trabajar de forma independiente, en áreas afines a su profesión, pero con sueldos y salarios caracterizados por la precarización.

Por ende, la Educación Superior en México, enfrenta el reto de incrementar la cobertura para garantizar la educación de la juventud en medio de una crisis económica; así como disminuir las brechas de desigualdad educativa en todo el país. Los análisis de las opiniones de los egresados permiten ahondar en si las universidades dotan a sus estudiantes de las competencias y habilidades necesarias para que transiten de la mejor manera de la escuela al empleo, siendo los programas de seguimiento de egresados una asignatura pendiente de las IES. 

 

Referencias

Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). (2021). Resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) (nueva edición) cifras oportunas de septiembre de 2021.

https://www.inegi.org.mx/programas/enoe/15ymas/#Datos_abiertos

Organización Internacional del Trabajo (OIT). (2020). Panorama Laboral en tiempos de la COVID-19. Impactos en el mercado de trabajo y los ingresos en América Latina y el Caribe. 

https://www.ilo.org/americas/publicaciones/WCMS_749659/lang–es/index.htm

Organización para la Cooperación y Desarrollos Económicos (OCDE) (2020). La educación es clave para construir una sociedad más resiliente. México: OCDE. https://www.oecd.org/centrodemexico/medios/panoramadelaeducacion2020.htm

Torres, L., González, L. y Rodríguez, M. (2020). Factores que determinan la empleabilidad de los recién egresados de la carrera de licenciados en administración de recursos humanos. Red Internacional de Investigadores en Competitividad13, 1165-1181.

 

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One comment

  1. JAVIER TOLENTINO GARCÍA

    Del artículo se derivan las líneas de trabajo de las universidades: 1.- desarrollar las competencias requeridas por el mundo laboral, 2.- evaluar el perfil de egreso por parte del egresado y sacar las conclusiones que permitan su logro, 3.- no solo abrir la puerta (giratoria) de la cobertura 4.- atender las desigualdades y 5.- comunicación con los empleadores. Y eso es lo que no se trabaja al interior con los profesores, no se planea en los PDI y no se da cuenta de ello en los informes de los directivos universitarios.

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